En la década de los 80, la Diputación de Córdoba abordó el problema de los residuos sólidos urbanos, consciente de las dificultades y limitaciones que los municipios, responsables últimos de la gestión de los mismos, tenían en este campo.
Así, se proyectó el Plan Director de Gestión de R.S.U.; diseñado para la totalidad de la provincia, esto es, 74 municipios donde habitan 460.000 personas.
La situación, antes de la puesta en marcha del Plan Director, era francamente deficitaria: No existía servicio de recogida de basuras en un 14% de los municipios, no había reglamentación en el 87%, el sistema de eliminación habitual era el vertido incontrolado en todos los casos y la quema de los residuos, los escasos vertederos semicontrolados no tenían capacidad suficiente y se encontraban en su mayoría muy próximos a las áreas habitadas y cauces públicos en general.
Las actuaciones previstas en el Plan Director, que se inició en 1984, comenzaron a solucionar estas graves deficiencias; construyendo la infraestructura necesaria y dotando a los ayuntamientos de los medios adecuados para la recogida . Además se realizó la clausura y sellado de más de 150 vertederos incontrolados y "puntos negros".
La gestión, primero desde el Servicio de Tratamiento de R.S.U. de la Diputación Provincial, y a partir de noviembre del 92, desde la Empresa Provincial de Residuos y Medio Ambiente, ha posibilitado que el Plan Director de Gestión haya podido llevarse a cabo.
Este Plan ha sido modificado adaptándolo, en cada momento, a las necesidades de los ciudadanos de nuestra provincia. Recientemente al Plan Director se ha sumado la Gestión de los Residuos de Construcción y Demolición, el Tratamiento Integral de los Enseres y Objetos Voluminosos, así como la separación y puesta a disposición de los SIG de los aparatos eléctricos y electrónicos, dando, de esta forma, cumplimiento a las disposiciones legales que regulan estos temas.


